MI PARAÍSO

No importa tu nombre, ni tu edad. A tí, que estás sufriendo en primera persona la soledad, la angustia de estar en un hospital, la incertidumbre de los tiempos futuros, la tristeza de no poder rodearte de los que más quieres en estos momentos tan delicados… a tí, quería decirte que NO ESTÁS SOLO.

Ten por seguro que todos estamos con vosotros, con las manos y los corazones de aquellos que cada día os cuidan y os regalan una sonrisa para hacer más llevaderas las largas horas. Mi familia y yo, desde este confinamiento impuesto y necesario para afrontar este virus, os recordamos que no estáis solos. Pensamos en todos vosotros continuamente, enviándoos toda la energía positiva para vuestra curación absoluta en el menor tiempo posible, que sabemos que se producirá.

Todos somos uno. Y en estos momentos más que nunca. Me gustaría, si me estás leyendo, que dediques unos minutos en hacer volar tu imaginación, dejándola que viaje allí donde quiera. Dale la libertad para llevarte a un paraíso, el que más te guste. Imagínate que estás allí y que nada ni nadie puede evitar tu felicidad. Visualiza, si quieres, que ya estás fuera del hospital, que tu recuperación ha sido un éxito y que, en poco tiempo, todos podremos volver a ver a quienes más queremos. Yo lo hago a menudo y suele dar resultados. Ahora mismo estoy visualizando mi paraíso donde tú, que estás leyendo esta carta, estás recuperado y eres feliz. Puedes y vas a salir de todo esto. TÚ PUEDES, SI CREES QUE PUEDES. Este es el secreto. Pero no le digas a nadie que te lo he desvelado.

Nos vemos pronto. TODO IRÁ BIEN

Cintia